Mi pacata Clara se puso oscura. Y no conmigo (pt.17)

Si siguen esta historia más o menos desde el punto en el que Luis, marido de Clara desde hace 20 años, sabrán de la frustración que conlleva ya que su amada esposa  todo lo que a la vista tiene de yegua se contrapone (¿contraponía?) inconmensurablemente con dar y recibir goce sexual que tal imagen sugiere.

No voy a repetir por enésima vez que tristemente -para Luis- de timorata y asexuada resultó Clara, tanto en su noviazgo como en el matrimonio, acentuándo su desdén sexual luego de nacer el único hijo, Hernán. Tampoco puntualizaré los inagotables intentos de su marido por romper su férrea negación al contacto erótico. Llegó a suponer que ella arrastraba algún duro trauma desde la niñez o desde preadolescente, antes de que él la conociese, pero, por respeto y algo de temor, jamás tocó ese tema.

Apenas 5 dias atrás, reunidos en la casa que compartía con Clara y el Fichu, éste habia invitado a sus 3 compañeros de siempre, desde los 10 años: El Chino, Andrés y el Alfa del grupo. Federico. Por su carácter, su físico de deportista, una barba rala, la seguridad al hablar o dirigir a los otros tres, Federico no aparentaba tener la edad de sus amigos/compañeros.Hasta el trato y los descubrimientos de Luis, era el único de los 4 que fumaba y manejaba pero por lo que el esposo de Clara avizoró desde la postura que tomó ese jueves cuando, a solas con su esposa en la cocina, ni bién Clara se agacho a tomar un sachet de mayonesa Federico, asi, vestidos, le apoyó su pija en el culo. Yo había ido a la bodega por un vino, trayecto por el que me ausenté cerca de 10 minutos y este pendejo aprovechó mi desaparición y que los pibes estaban comiendo en la mesa de la sala para armar un encuentro con mi esposa, a solas.

Ni bien le apoyó la verga dura, ella me confió que por el shock se quedó inmóvil, incrédula asi que Federico la tomó de la cintura y alejándola y trayéndola, simulaba el movimiento sexual. Luego siguió dandole el culo contra su poronga con una mano mientras con la otra, suavemente, debajo de su remera, le acarició la piel desde la cintura hacia las tetas, estimulándole un pezón.

Cuando me escuchó volver, Federico tomó las únicas palabras que mi perpleja esposa le dirigió durante los minutos que duró su trato desfachatado y abusivo como un lapsus linguae, es decir, que sin pensarlo Clara le dió a entender que ambos estaban participando de lo que desde el vamos para ella fue un acto oprobioso. Mi mujer no lo apartó aferrándose a que mi llegada representaba la de quien no solo detendría su atropello inmoral, también tendría que haberle anticipado que yo pondría al pendejo en su lugar. Clara le dijo: "Fede. Viene mi marido, basta". O sea: ¿si no venía? Podia seguir. Eso es lo que le expresa una esposa a un amante "Guarda, que mi esposo nos descubre" en vez de "Ahi viene Luis, ahora él te caga a trompadas". Ahi Federico sintió que su deseo... era posible.

Esto que les escribo ya está contado, saben como siguió. Luis encontro a Clara llorando desconsolada, contandole "parte" de lo sucedido -las caricias en la teta... se enteró por el pendejo- y le pidió que lo eche de la casa, sin escándalos. Cuando el sorprendido Luis le pidió al amigo de su hijo salir un momento, éste lo hizo con naturalidad "De paso me fumo un cigarrillo", le dijo al dueño de casa que vayan al auto, sin que Luis emita queja alguna por haberla vejado asi a su esposa, Federico le dijo que sabía para que le pidió hablar, que él sabia lo negada sexualmente que era ella "Vengo a esta casa con los chicos desde que tengo 10 años, Y en 2 dias cumplo 18" relataba sin tapujos mientras pitaba con Luis sentado de acompañante. Y ahi surgió el Pacto. El que propuso Federico, claro. Vayan y lean.

En el capítulo anterior mi crónica se centró solo en Luis ya que al apagar la app que manejaba las 5 cámaras que instaló en secreto ya que necesitaba idear una estrategia que le permita actuar saludablemente para encontrarse con su mujer tras su "ficticio viaje de negocios" pero viendo como, con su propio consentimiento, Federico transformó a la barra de hielo con la que Luis convivió 20 años en una puta, cocainómana, fumadora... mientras le enlechaba todos, TODOS, sus agujeros. Se dejó tatuar por el pendejo, aceptó que el transa que le proveé falopa al compañero de mi hijo le cambié una piedra a cambio de garchársela y Clara redispuesta... Luis también se comunicó con su hijo, quien tampoco se encontraba en el hogar desde el sábado a la noche. Federico había planeado encontrarse a solas con ella antes de que finalice su cumpleaños número 18 y pactó conmigo que a cambio de permitirle pasar unas horas con ella, me aseguraba que la iba a pervertir y luego yo iba a concretar lo que deseé tanto tiempo. Comerme ese cuerpo infernal mientras Clara... le hacía honor a esas tetas, ese ojete, esas piernas, ese culo... "Mi regalo de cumpleaños soñado es acostarme con tu mujer" le confesó. "Si me abrís el camino, te la devuelvo tal como siempre aspiraste: bien trola". 

Entonces, durante esas casi 3 horas en las que Luis estuvo ajeno a lo ocurrió en su casa desde las 13 de ese domingo, nos situaremos del lado de los amantes....


Más o menos fue momentos después de que Federico le hiciera el tatuaje "La Puta de Fede" a su mujer al lado de la concha cuando Luis se apartó de la pantalla. Estaba visualizando todo desde que sabía que llegaría a sorprender a Clara el sábado a las 22:30. Ferchu, el hijo de ambos, estaba en la fiesta de cumpleaños del mismo Federico en una casa quinta a kilómetros de la ciudad. Luis simuló un viaje de negocios a La Pampa del que regresaría el domingo antes del mediodía. Y al borrego pedante todo le había salido de maravillas. En demasía, respecto a lo planeado que era tratar de tener sexo con Clara antes de que finalice el sábado, dia de su cumple, alargándo semejante obsequio hasta las 5 o 6 am. pero cuando le cayó la ficha de que la expacata estaba a su merced, mezcla de la cocaina, el alcohol, el sexo desenfrenado, la guasca, el chamuyo del machito alfa en pocas horas tenía enganchada a la esposa de Luis que sin medir los riesgos de su maratónica aventura sexual llena de infidelidad y traición se confabuló con su amante enviándo un whatsapp a su ahora cornudo cerca de las 6 am pidiéndole que necesitaba un tiempo más de "soledad" ya que aprovechando la compañía de ella con ella misma, pudo recapitular los hechos ocurridos desde el jueves en adelante y la paz que le brindaba estar en silencio, tranquila, era inédita. Que no lo tome a mal, pero "¿podrías cambiar tu vuelta de las 12 del mediodía a las 22 hs?". ¿Para qué? Federico llamo a "Pucho" su proveedor de falopa, le compró un montón pagándole con dinero que el propio Luis tenía en su mesa de luz y de esa forma mantener a Clara más tiempo en ese estado de aturdimiento y sumisión. "Uno no se garcha semejante hembra todos los dias" había pensado "y mucho menos de las características perversas y morbosas que se están dando con la mujer de Luis" prosiguió. "La voy a convencer de que le mienta al cornudo asi sigo con este manjar el doble de lo planeado". De esa forma, Clara se dejó desvirgar el culo, que se la coja sin forro y le llene la concha de leche, leche que también se tragó en varias ocasiones luego de una cantidad incontable de mamadas que la convirtieron en una experta soba pija. Y luego del tatuaje -momento en el que Luis corta- Federico, en bolas, chorreando leche, fluidos, saliva, sudor le avisa a su drogada amante: "¿Acá no dejás que la gente fume, no?". Clara respondió dubitativa "Ehhhmmm.... mmmno... " cuando habitualmente te sacaba a escobazos si osabas retirar un cigarrillo de la cajilla dentro de su hogar. Tan hipnotizada la tenía el guacho, que lo que se había dictado como ley desde que se casó la presencia de Macho Alfa y su estado de desbarranque lo transformaba en algo permisivo. "¿Por qué, Fedu?" preguntó con obviedad. "Porque me voy a prender un faso, pero me mando al jardin" cuando su mente podrida parió otra sucia idea "¿O querés fumar conmigo, amor?" la tentó. Ella, por la repulsión del olor siempre se negó a estar cerca de alguien que fumase pero contestó "Ay, no se. Nunca lo hice. Me hacés sentir una adolescente, Fedu. ¡Cuantas cosas probé con vos estas calientes horas!" y él rápidamente le recuerda "Y todas te gustaron" contesta Federico desoyendo las reglas de la casa, pasandose por los pegajosos huevos las pautas que Luis y Clara habían resuelto como matrimonio, saca dos cigarrillos que pone juntos en la boca, los enciende y le da uno. "Tomá, dale. Que se nos va terminando el tiempo tiempo y quedan por hacer muchas cosas locas.". Clara, tímida, pero obediente, empieza a darle pitadas debutando con un objeto que toda su vida detestó a sabiendas de amigos, parientes, vecinos... "Mhhh..." suspira. Ahi es cuando su hijo, Ferchu mensajea para decirle que está bien. Ella le miente que no está en su casa (mientras escribe lo dice asi la escucha su macho) que vuelva un poco antes de las 22. Lo mira a su pervertidor como mofándose de su hijo de quién ni se preocupó y le dice "A ver si se le ocurre venir ahora que podemos.... bueno, podés darme pija un rato más". Federico aprovecha para meterla más en su mundo "Si supieras que sexy te ves fumando. Veni" mientras se sienta en el sillon. Ella va hacia él viendo que la poronga está empezando a prepararse "Me recalienta que rompas todos los códigos que vos o el cornudo se impusieron y que te permitas saborear tu rebelión como una PUTA. Sentate acá sin dejar de fumar leeeento..." señalandole su carne, ya lista. Clara sigue pitando, y sonámbula abre sus piernas para subirse en sus piernas e insertarse la chota en su concha rosada e hinchada de tanta friccion. "Cabalgame y fumá" le pide Federico y ella empieza a chorrearse viendolo de frente, con su trozo tocando todos sus centros nerviosos de los pliegues de su vagina tan húmeda como la piscina del jardín. Nota que aun está el espejo que él trajo para verse el tatuaje y el reflejo que le devuelve le provoca un orgasmo increible "Ahhh.... ahhhh.... Fedu.... ahhh.... mi macho.... me veo asi.... aaaaaaahhh...ahhhh en el espejo.... desnuda, toda sucia, cabalgando tu rica pija mientras fumo.... ¡que puta me hiciste! Ahghhhhhhh". Federico se calienta ante cada fotograma que ocurre y suelto de cuerpo, con la confianza de dos amantes de años, le avisa "Voy a acabarte de nuevo en la concha... ahhh,... ahhh... mi hembra... recibí mi semen.... ahi... ahi...". "Ahhh. Ahhh... Si, Fede, lo siento... como escupis.... ya conté como 10 disparos... uf.... ¿cómo no hicimos esto antes?" pregunta sucia y perversa. Ella siendo la madre del amigo de Federico, lo conoce desde que tenia 10 años y ayer cumplió 18. ¿Antes? ¿Cuanto tiempo antes? "Ibas en cana si te garchaba a los 16, pero ganas no me faltaban. Las pajas que me hice pensando en vos, puta hermosa........" Al escuchar esas palabras, la mujer de Luis, aun con la verga en su concha siente un espasmo, como un orgasmo sorpresivo, nada largo, pero que ella percibió sucio.

Federico la sienta en el sillón usando su infalible chamuyo "Cuando me cabalgabas fumando tan eróticamente, al girar tu cabeza para mirarte en el espejo me quedé observando tu cuello... largo... estético... Vamos por otro tatuje ¿Ok? En el cuello". Clara, recién cogida y acabada, tomando merca sin parar desde unas 15 hs, borracha: le tomaron a Luis como 5 botellas de vino de la bodega... ella, asi no conoce la resistencia, o se olvidó porque antes era su escudo. 

Antes de ir por la máquina le convida merca a la vez que enciende otro tabaco "Aspirá y mientras te hago algo pequeño en el cuello, me regalás tu visión de una PUTA dando bocanadas de humo al pucho". De espaldas yendo a buscar la tatuadora oye dos jaladas y sus respectivos gemidos señal de que Clara no había perdido el tiempo.  


"¿Y? No se si te gusta, pero te quedan fan-tas-ti-cas" Federico le expresa con evidente satisfacción. Clara había fumado tres cigarrillos durante el trabajo y jalado 4 líneas. En ese estado era un clon de lo que él dijera o hiciera. "Muy sutules, Feru. Algún dia me voy a animar a algo más grande" le contesta la mujer que en 37 años le tenía alergia al sexo y a la exposición y en 15 horas todos los caminos la llevaban a lo que Federico se proponía: hacerla muy puta. Si, él pactó con el marido de Clara: cuando vuelvas, la vas a disfrutar como nunca y por eso Luis aceptó que el borrego de 18 años probara tener sexo con su esposa. Federico escaló tan alto en su manipulación que ahora el marido la disfrutaría... pero no iba a ser el único. Ya consiguió que su dealer le de 10 gr de merca y la paga es metersela a Clara. Y ella, se abrió porque su amante le dijo. Paseándose desnuda por el jardin, chorreando guasca, sudor, fluidos y en la lona de playa acostada aspirando cocaina fue el espectáculo de todos los edificios que lindaban con la casa de ella, Ferchu y Luis. Federico pensaba que ya eran las 14.30 y en unas 4 horas había que dejar la casa impecable y huir, ya que por ocurrencia suya y mediante un mensaje de Clara, el supuesto viaje de Luis se extendía para volver 10 horas más tarde. Dejó a Clara acostada en el sillón, con su plato de falopa y los pocos cigarrillos, tomó su celular. le dijo "Amor, voy al baño ¿si?" a lo que ella contestó "Volvé rápido que quiero que me chupes el culo". Federico sonrio "Como te gusta por el culo ¿eh?". La contestación de la infiel y zarpada mujer de Luis fue el sonido de una aspirada. 

Ni bien entró cerró la puerta buscando el número de Stella y al estar en el chat le mandó este mensaje. "Hola, mi reina. Estoy 4 horas en lo de una MILF increíble. ¿Te venís para un trio? Te juro que hace todo ¿Eh? Merca, alcohol, sexo del que quieras, mama, traga, le hice 2 tatuajes... hasta anoche repuritana, el marido lleva deshauciado 20 años porque él no pudo ervertirla y Fede, je. Ya me conocés. El cornudo justo viajó, la visité y la transformé.Veni, dale." y apretó SEND. El próximo paso que pensaba hacerle dar a Clara era sexo lésbico. "A ver si termina enamorada de la raja de Stella" pensó y se rió cuando la escucha llamándolo. "Fedu, amor. El cornudo me mandó un mensaje! Veni por favor". Federico se cagó todo. "Bah, Luis no tenía ni idea de todo lo que le hizo hacer a Clara". Recordemos que las cámaras las instaló sin decirle a nadie.  "Lo raro es que no haya estado llamando o mensajeando a cada rato".

Como está desnudo, pone la mano con el celular en la espalda y se sienta en el sillón junto a Clara. Ella temblaba mientras le daba su móvil para que lea el mensaje de Luis. "No se, Fede, que pensar. No lo reconozco escribiéndome asi, entre irónico, frío, algo vengativo. ¿Se habrá enterado de algo?" decia ella sin dejar su  temblequeo, como una convulsión por los nervios y el miedo. Federico lee y pasando por alto el "tono" del texto, prácticamente le ordena: "Mandale un mensaje a tu hijo YA MISMI que NO VENGA HOY.  Si el cornudo vuelve mañana, tenemos sexo y drogas 1 dia más. ¡El cornudo viene mañana! ¿Te das cuenta que tenemos un dia más de lujuria, sucia lujuria?" Gritaba y le daba besos de lengua al tiempo que ella le agarraba la verga y se la sacudía, en Clara, algo impensado 2 dias atrás. "Como te gusta la pija, eh?". Ella sin dejar de pajearlo lo corrije: "TU PIJA me enloquece, pendejo". Lo mira preocupada. "¿Y si Luis sospecha algo?". Federico sabe que Luis está al tanto ya que aceptó lo que el borrego planeó. Pero, si, es raro que ni el sábado, ni lo que va del domingo haya sentido curiosidad por averiguar algo... ni un mensaje, nada... de pronto siente vibrar su celular. Stella le pedia la ubicación que YA iba a casa de Clara. Entonces, el amante le sigue la charla tanteándola: "¿Mi pija? Y las conchas ¿no te calientan?". Clara frunce el ceño y le dice "Soy puta de pija, no de concha. No soy lesbiana, ¿no te diste cuenta?". Él se ríe. En 30 minutos Clara, por sumisión y esas desenfrenadas ganas de probar todo.... estará metiéndo su lengua en la concha de Stella...


...sigue...

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